Desde los años 1970s y 1980s, películas como “Grease” y “Sixteen Candles” han mostrado la preparatoria como un ambiente dividido socialmente, construido alrededor de la popularidad, los grupos y los estereotipos.
En la popular película del 2006 “High School Musical”, toda la escuela está dividida por etiquetas: los deportistas se juntan con deportistas, los estudiantes de teatro con los de teatro, y salirse de esos roles se trata como si fuera una ruptura del orden normal. Toda la historia gira alrededor de la idea de que debes quedarte en tu grupo y que cualquier cosa fuera de eso es rara.
Este tipo de estructura aparece mucho en las películas juveniles de los 2000, donde la preparatoria se presenta como un lugar lleno de cajitas sociales en las que todas encajan naturalmente. Una experiencia “normal” de prepa se pinta como algo estilizado, con grupos super marcados, romances dramáticos, amistades intensas y fiestas de casas, mientras que cualquier experiencia diferente se ve como “anormal”.
La experiencia “normal” de preparatoria es algo que muchos crecimos creyendo que existe, pero si realmente la analizas, no es real. Los medios han creado esta versión predecible de la adolescencia: grupos claros, historias de amor dramáticas y una jerarquía social que supuestamente define el resto de tu vida. Entre más nos compremos con esa imagen tan armada de la sociedad, más podemos sentir que estamos viviendo la prepa “mal” cuando en realidad nunca ha existido una sola manera correcta de vivirla.
Frecuentemente, estas películas usan estereotipos para que la historia sea fácil de entender. En Mean Girls, la escuela está dividida en grupos exagerados como “The Plastics” (un grupo de chicas populares y atractivas), los atletas y los estudiantes aplicados, como si todos vivieran en mundos completamente separados. Estas categorías crean la idea falsa de que la preparatoria es exclusiva y dividida. En realidad, muchos dirían que hoy en día la prepa es mucho más inclusiva.
Desafiando el estereotipo de la “chica popular”, la princesa de la corte de prom y estudiante de último año Stephanie Perex explicó que, a pesar de los estereotipos que muestran las películas, su experiencia con los grupos sociales en la escuela ha sido mucho más diversa e inclusiva.
“En esta escuela hay de todo. En mi grupito tengo gente que practica diferentes deportes, tienen estilos diferentes, hasta la forma en que se visten y todo eso,” Perez dijo.
Su experiencia contradice la idea de que la preparatoria está dividida en etiquetas sociales estrictas y exclusivas, como suelen mostrar las películas. Mientras que en el cine los estudiantes son separados completamente según su apariencia o intereses, la perspectiva de Perez demuestra que las amistades reales están mucho más mezcladas y conectadas. Ella comentó que los estudiantes normalmente conviven entre actividades, interesantes y personalidades distintas, en lugar de quedarse encerrados en un solo grupo social. Perez también reconoció que las etiquetas y las suposiciones todavía pueden afectar a los estudiantes, especialmente a quienes son más visibles dentro de la escuela.
“Todos tienen sus opiniones y eso, y si te hace sentir encasillada, especialmente cuando estás en eprom o la gente no te conoce y ya tiene una opinión de ti,” Perez dijo.
Aunque los estereotipos no definen, complementan la experiencia de preparatoria, si pueden influir en la manera en que los estudiantes se perciben entre ellos. Las etiquetas sociales suelen ser mucho más complicadas de lo que las películas hacen parecer; incluso los estudiantes considerados “populares” pueden sentir presión por las suposiciones que otros crean sobre ellos.
Los estudiantes que normalmente son estereotipados como “nerds” o demasiado enfocados en lo académico también cuestionaron la forma en que las películas retratan a los estudiantes de preparatoria. El miembro de Esports y estudiante de tercer año Janus Chen explicó que las películas exageran mucho las experiencias de los estudiantes involucrados en actividades académicas o videojuegos.
“Siento que es super inexacto, porque nosotros normas convivimos. No hay bullying, no hay fiestas, no hay nada de eso,” Chen dijo.

La perspectiva de Chen contradice los ambientes dramáticos que suelen mostrar las películas juveniles de los 2000, donde los estudiantes académicos o los involucrados en actividades como Esports frecuentemente son retratados como aislados, molestado o excluidos de la vida social escolar. En cambio, Chen describió un ambiente más relajado donde los estudiantes interactúan normalmente sin importar sus intereses o actividades.
Chen también explicó que, aunque todavía existen estereotipos sobre los estudiantes académicos, ya no tienen el mismo nivel de división que muestran las películas.
“A veces ni siquiera es una categoría de verdad donde los traten diferente; es más como ah, ellos hacen eso,” Chen dijo.
Él sugirió que aunque etiquetas como “nerd” o “popular” todavía existen de manera casual, ya no definen socialmente a los estudiantes como en las películas de los 2000.
‘Siento que nuestra generación es mucho más inclusiva porque así nos criaron, para incluir a todos. Entonces siento que hoy en día todos son mucho más inclusivos,” Chen dijo..
Aunque los estereotipos todavía existen en la preparatoria, las experiencias de Perez y Chen muestran que la vida real en la escuela es mucho más relajada e inclusiva que la versión que moralmente presentan los medios. Los estudiantes no están limitados a una sola etiqueta o estereotipo, y la preparatoria no es una película llena de grupos organizados y finales dramáticos.
![Members of this year's prom court after the prom fashion show on April 19 April 19. “The fun part, like homecoming and stuff, that is like the movies, they have prom and stuff, announcing prom queen [and] prom king,” senior Stephanie Perez said.](https://wchsinsight.org/wp-content/uploads/2026/05/40FC9FA0-2E0E-4D8A-A044-BBC0E7A131A0.jpg)